XXII [Erster Teil]

Soneto XXII*

Somos seres hambrientos, urgentes.
Pero el paso del tiempo no es más
que algo ínfimo entre todo lo perpetuo.

Todo lo que se acelera
pronto se detendrá,
tan solo lo que permanece,
en un origen, nos inicia.

Oh jóvenes, no gasten energía
en la búsqueda de más velocidad
ni en conseguir volar cada vez más lejos.

Todo yace en equilibrio:
las tinieblas igual que la luz,
la escritura lo mismo que las flores.

*Adaptación personal basada en diferentes traducciones al español e inglés.


XXII [ERSTER TEIL]

Wir sind die Treibenden.
Aber den Schritt der Zeit,
nehmt ihn als Kleinigkeit
im immer Bleibenden.

Alles das Eilende
wird schon vorüber sein;
denn das Verweilende
erst weiht uns ein.

Knaben, o werft den Mut
nicht in die Schnelligkeit,
nicht in den Flugversuch.

Alles ist ausgeruht:
Dunkel und Helligkeit,
Blume und Buch.