Reseña en Cactus Cultural

“Perder lo mismo muchas veces, cada vez en su versión más pálida”

“Combatimos el caer de las hojas
con juguetonas estrategias,
nos obsequiamos día a día
cada átomo de oxígeno”.
Todo esto hace mucho tiempo

Publicado el año 2019 por Editorial Deriva, el poemario “Recurso Humano” del joven autor Héctor Lira, destila cansancio de urbanidad, ansias de una vuelta a la naturaleza y versa sobre la fragilidad. Esta obra pone sobre la mesa la crisis del modelo socioeconómico imperante en cuanto a sus repercusiones emocionales, asomando la contemplación de la inherente flaqueza humana.

La obra poética de Lira se abre paso con la cita de Mark Fisher “El capital es un parásito abstracto, un gigantesco vampiro, un hacedor de zombies; pero la carne fresca que convierte en trabajo muerto es la nuestra y los zombies que genera somos nosotros mismos” situando al lector en el escenario donde se desplazan las letras, anticipando la estructura que comenzará a deshojarse en el avance de las páginas. Este libro está impregnado de una voz que resuena como un testigo, un clamor que evidencia en armonía las grietas de la política de la prisa, de la producción incesante que se agita por sobre los efectos/ afectos, mas el artífice de los versos no se queda solo siendo un eco en espejeo, pues toma distancia y urde con cuidadosas palabras las cascaritas que se van desprendiendo en la carrera. Así, leer sus poemas es encontrarse con el tamiz de una recolección crítica sobre las actuales frugalidades, dando como resultado una trama que nos expone a todos/as/es, con si esta fuese una foto polaroid recién sacada en lenguaje poético.

En el escenario chileno actual, donde la academia literaria en públicas/ acaloradas discusiones ponen en jaque las intenciones de las autorías femeninas contemporáneas, resultaría interesante hacer el ejercicio a la inversa, con lupa sobre la historicidad de las avasalladoras construcciones autorales masculinas en relación a su performance presente. En este contexto, hoy da gusto encontrar “Recurso humano” obra escrita por un hombre, joven, que en sus poemas apela a: la detención, a la pausa, al saberse pequeño, donde los versos se estructuran como tronos quebrados sobre las fisuras. Sería conducente preguntarse quizás, si la exposición poética de la fractura “del modelo” a la suma del abrazo de la fragilidad no serían un síntoma deseable de la tan anhelada o esperada “deconstrucción patriarcal”. Algunos de los poemas donde destaca el ejercicio de tomar en finura las flaquezas con delicadeza, destacan:


LLORAR PUEDE SER UN JUGUETE

los hombres no respiran, decían.
guarda el aire entre tus puños
y lánzalo hacia afuera
de haber sabido que llorar
es babear con los ojos
recién nacidos
frágiles esperamos descansar
en los hombros de cualquiera
Cuando lloro siempre pido perdón
por manchar a otros
con mis ojos adultos.

CON FLORES EN LAS MANOS
Cargo una flor nómade y espinosa
que emite el chillido de un ser
encarnado en imagen.
Su traducción a cuerpo estable durará
lo que tarda una flor en ser arrancada.
Un verso es un préstamo para amortizar
el vacío, o quizás un fruto
con mensajes urgentes que nunca revela.


TERAPIA
Reconstruir los borrones involuntarios
sobre una historia. Sentir el cuerpo del dolor
como una colonia de hormigas en pie de guerra
acuartelada en la amígdala de mi cerebro. Todo recuerdo
recuperado son millones de pasos y mordiscos
mínimos que recorren mi sistema nervioso.
Entre las cosas que hace un niño para sobrevivir
está también el jugar y colorear
todo ese blanco resplandor en la memoria.
Es un silencio tan inmenso.
Luego retroceder en el tiempo y perdonar
a tu versión más débil: un niño de cuatro años
que no sabe morir y observa con atención forense,
hipervigilante de la luz sobre todas las cosas.
Si lo logras encontrar abrázalo
y permítele jugar con tus hijos.


Un punto interesante de esta obra es que el autor logra establecer una propuesta visual por medio del poetizar, el cual ahonda con imágenes, inequívocas representaciones de la lasitud y el desplome del hacer. El germen de su apuesta escritural podría responderse cuando se le pregunta a Lira sobre los referentes que atraviesan “Recurso Humano” a lo que él contesta: “Podría responder qué poesías siento que me han influido, que leí con obsesión mientras escribía el libro, y podría mencionar a Gabriela Mistral, Eugenio Montale, E.E. Cummings, Carlos Williams, entre otros. No sé si hay algo de ellos en mi poesía, pero me inspiraban a escribir. Honestamente para mí el lenguaje o literatura visual del cine es lo que más me impacta y creo que afecta mi poesía. Trato siempre de ofrecer imágenes o ideas que me gustaría ser capaz de llevar a una película. Probablemente tengo más de director de cine frustrado que de escritor propiamente tal. Y por supuesto que le robo imágenes a autores como Mark Fisher o Byung-Chul Han, que son interpretadores brutales de lo que vivimos, es muchas veces como ver una película densa” Uno de los poemas que evidencia esta idea es:

TRASPASAMOS LA CIUDAD

Traspasamos la ciudad
para escondernos de las aguas y fuegos
en el bar de un hotel.

A través del ventanal observo
cómo dos cuerpos se defienden
cuando están abrazados,
¿se defienden de quién?

Descubro a turistas anónimos
apostados en la barra, los oigo
hablar en otras lenguas, traduzco
todo según el brillo de sus ojos.

¿Y alguien más ve
a esa enorme bestia que empuja
a esos hombres y mujeres
contra sí?
Los imagino
con ganas de huir y burlar
los recuerdos
escondidos en las intersecciones;

Por un lado, una recta de silencio
enterrada en el estómago, por el otro,
la expansión del universo
creciente en las costillas

“Recurso humano” de Héctor Lira puede encontrarse en formato físico en la Librería Takk ubicada en Andrés de Fuenzalida 18, Providencia y en su versión e-book en Amazon.

FICHA DE LIBRO

• Autor/a: Héctor Lira
• Ilustrador/a portada: Hombre en llamas, Fabián Barraza.
• Editorial: Deriva
• Formato: Tapa blanda.
• Número de págs.: 42 pp
• ISBN: 978-956-401-253- 7

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