Ser padres es también deformarse

I

recuerdo el mundo feliz 
donde compramos este sofá
de tres cuerpos en forma de ele
y nos reíamos de una comedia de hugh grant,
era imposible advertir tan tempranamente
que nada existiría en apenas cinco años más 

sé que crees que tener hijos quizás nos salve
de la destrucción mutua inevitable,
pero de nada sirve seguir comprando muebles 
y floreros para disimular los espacios y rincones
                                  que nos sobran

nuestra habitación matrimonial 
      es mitad rincón mitad bodega

II

quizás evadir la perpetuidad
       de los nidos vacíos 
          con la sangre de un parto

quizás la ternura de un acto
      sacrificial nos salve 

¿qué muere ahí
donde nace un hijo?

¿puede una pareja de infértiles
amantes ser más que un nido 
de hijos fantasmas?

III

quizás podemos ser padres imaginarios 
       e imaginar hijos jugando
           en nuestra playa de invierno

IV

ser padres es también deformarse

ser padres es construir un hogar
en la herida de una montaña, reparar
la tierra con juegos infantiles, con huertos, 
abastecer al cielo de mirlos y  golondrinas.

© Héctor Lira