Des Rues

París vive dos veces:
una vez aquí, adentro,
y otra vez ahí, afuera. Los ojos
son el lugar donde ambas ciudades
se interceptan. Mis ojos son un rincón
que deambula por las avenidas
parisinas entre palomas y cuervos gigantes.
Guardo cosas que no tengo en América.

Soy un extranjero que observa a turistas
atrapados en sus ojos, no saben apreciar
los basureros ni se percatan de la respiración
entrecortada de las calles. Van al museo,
miran la Venus de Milo con sus pantallas
pero no detectan el lento tránsito
de sus propias pupilas hacia el polvo.

Miro terroristas adictos al porno online
que se graban y fotografían a sí mismos
en diferentes lugares, se privan de la gloria
de desaparecer, ante sí, ante el otro.

Cruzo miradas con parisinos que transitan
por la ciudad mientras muerden una baguette
disfrazados de revolución expirada.
Es muy probable que aquí
estén las luces de Europa
pero me hacen falta los cuerpos
filosos de mi tierra.

Nadie puede volver de París,
la nostalgia retorcida en los edificios
haussmanianos, los nobles rostros
decapitados sobre tejados azules,
gargolas extraviadas
en el techo de otra casa.

© Héctor Lira

Poema inédito de Héctor Lira (París, 2021).
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