VIII

Y qué buscan nuestras almas
en sus viajes sobre barcos carcomidos,
agobiadas entre mujeres demacradas
y bebés que lloran sin poder olvidarse de sí mismos
ni con los peces voladores ni con los astros que brillan
en lo alto entre las puntas de los mástiles,
almas gastadas por el ruido de los gramófonos,
arrastradas a peregrinaciones inexistentes,
murmurando pensamientos rotos en lenguas extranjeras.

¿Qué buscan nuestras almas cuando viajan
sobre cubiertas podridas por el agua salada
puerto tras puerto?

Nuestras almas que comercian piedras trituradas,
respirando cada día con más dificultad la frescura del pino,
nadan en aguas de este mar
y de ese mar,
sin el sentido del tacto,
sin seres humanos,
en una patria que ya no es la nuestra
ni la tuya.

Sabíamos de islas que eran hermosas
en algún lugar por aquí, donde navegamos a tientas;
un poco más abajo o un poco más arriba,
una distancia mínima.

* Adaptación de Héctor Lira de traducciones del inglés y español de la obra original.

Poema de Yorgos Seferis (Grecia, 1900 - 1971) publicado en Mythistórima (1935)
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